Control de adolescentes: “más vale prevenir que curar”

Control de adolescentes: “más vale prevenir que curar”

Como padres, debemos preocuparnos si notamos en nuestro hijo adolescente cambios de comportamiento, bajadas en los resultados escolares o demasiadas salidas en horas poco convencionales. Los cambios de conducta en la adolescencia son algo habitual, pero es normal inquietarnos cuando sospechamos que el comportamiento de nuestro hijo puede ponerle en peligro. Por eso, para acabar con la angustia y las noches en vela, cada vez más familias deciden contratar los servicios de un detective privado para el seguimiento de adolescentes.

¿Qué hacer si sospechamos de nuestro hijo adolescente?


Los padres no pueden controlar a su hijo/a fuera de casa, por eso, muchas veces no saben si su hijo/a no acude a clase, si se junta con malas compañías o consume sustancias como alcohol o drogas. En estas situaciones complicadas y de duda, lo primordial es no perder la comunicación entre padres e hijos e intentar mantener la confianza y sinceridad.

Sin embargo, a veces, la situación se nos escapa de las manos y nos es imposible llegar a saber qué está haciendo nuestro hijo/a. Muchos padres piensan que no está bien controlar a sus hijos, pero debemos tener en cuenta que, en la mayoría de los casos, las sospechas no son en vano, los comportamientos extraños son reales y siempre vale más prevenir que curar. Por eso, cada vez más familias deciden actuar antes de que sea demasiado tarde y recurren a contratar los servicios de investigación privada.

¿Es habitual contratar un detective para el control de adolescentes?


En los últimos años, las agencias de detectives han visto crecer sin parar este tipo de casos. Las edades más habituales en el seguimiento de adolescentes están comprendidas entre los 12 y los 24 años.

Normalmente, estos casos son asumidos por detectives profesionales jóvenes con facilidad para camuflarse en los ambientes frecuentados por adolescentes. A veces, puede hacer falta más de un profesional para aumentar la discreción y, por ejemplo, uno de ellos investiga las entradas y salidas del colegio y otro las actividades del fin de semana. Habitualmente, c un par o tres días de seguimiento del adolescente bastan para conocer cuáles son sus compañías y actividades diarias.

Además, hoy en día, los detectives privados tienen a su alcance una gran herramienta, las redes sociales, que permiten recopilar una gran cantidad de información esencial sobre la vida de esa persona.

El detective privado conseguirá pruebas sobre el comportamiento del adolescente mediante fotografías o vídeos, obtenidas de forma totalmente legal, ya que se toman en espacios públicos.

Algunos de los casos de control de adolescentes con los que hemos trabajado en nuestra agencia de detectives terminan sin que se descubra nada extraño más allá de travesuras de adolescentes: fumar algún cigarrillo, consumir alcohol o pasar mucho tiempo con una pareja. Sin embargo, en otros casos se confirman las peores sospechas de los padres, como el consumo de drogas o actividades peligrosas. Por eso, en Global Risk creemos que lo más importante es velar por la seguridad de vuestros hijos, así que, si tienes sospechas, ponte en contacto con nosotros para que podamos ayudarte a recuperar tu tranquilidad.
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